lunes, 24 de junio de 2013

ENSAYO



EL JUEGO COMO ESTRATEGIA PARA EL APRENDIZAJE DE LA FORMACIÓN CÍVICA Y ÉTICA EN LA ESCUELA PRIMARIA

“Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él” 
Proverbios 22:6

RESUMEN
El juego como estrategia para el aprendizaje resulta ser un procedimiento eficaz para llevar al niño a la movilización de saberes y a la adquisición de conocimientos, habilidades, valores y actitudes. El juego dependerá mucho de los objetivos que se quieran alcanzar, en este sentido en la clase de Formación Ética y Cívica nosotros buscamos la promoción y el fomento de principios éticos a través de una “Feria de valores”, en la cual se llevaron a cabo una serie de actividades y juegos que fueran de interés para los niños de la escuela primaria. En el presente trabajo intento establecer la importancia que pueden tener las actividades lúdicas en la formación de valores pues al llevar a cabo el juego “Twister de valores” (nombre que recibe nuestro proyecto) los niños pudieron desarrollar y poner en práctica valores y actitudes como el respeto, la justicia, la honestidad y el trabajo en equipo. 

ABSTRACT
The game as a learning strategy proves to be an effective method to take the child to the mobilization of knowledge and the acquisition of knowledge, skills, values ​​and attitudes. The game will depend largely on the objectives to be achieved in this respect in class Ethics and Civic we seek the promotion and encouragement of ethical principles through a "fair value", which took place a series of activities and games that were of interest to primary school children. In this paper we attempt to establish the potential importance of recreational activities in the formation of values ​​as to carry out the game "Twister of values" (name given to our project) children were able to develop and implement values ​​and attitudes as respect, fairness, honesty and teamwork.

La asignatura de Formación Cívica y Ética, en el marco de la RIEB (2011), se concibe como un conjunto de experiencias organizadas y sistemáticas que contribuyen a formar criterios, y a asumir posturas y compromisos relacionados con el desarrollo personal y social de los alumnos, teniendo como base los derechos humanos y los principios democráticos, lo cual demanda del profesor una formación continua y una actitud crítica y reflexiva sobre su actuar docente.
En este sentido corresponde al maestro promover aprendizajes, diseñar estrategias y proponer situaciones didácticas para que los alumnos analicen, reflexionen y tomen decisiones en su vida cotidiana, todo ello debe estar en función de los principios éticos que sean fortalecidos en la escuela primaria.
Es por ello que en la Escuela Normal de Zumpango por medio de la asignatura  Formación Ética y Cívica, hemos diseñado y puesto en práctica proyectos enfocados en la formación de valores, utilizando como estrategia el juego. El juego, dependiendo de la forma en que plantee, puede ser un elemento primordial para facilitar el aprendizaje pues se considera como un conjunto de actividades agradables, cortas, divertidas, con reglas que permiten el fortalecimiento de los valores y actitudes positivas tales como: el respeto, tolerancia, responsabilidad, solidaridad, confianza en sí mismo, compañerismo, entre otros. Según Ballesteros y Usano (1964), la escuela debe crear una atmósfera social que estimule el desarrollo natural de los sentimientos y del carácter del niño, haciendo nacer en él  el concepto propio de sus deberes y de sus derechos dentro de la comunidad escolar por lo tanto la mejor forma de hacerlo fue a través del diseño de proyectos creativos.
“Feria de valores” es el título que definió al conjunto de actividades propuestas por cada uno de los equipos de trabajo, ésta tenía la intención de promover valores y principios éticos en los alumnos de la escuela primaria “Tierra y Libertad”. Cada equipo eligió el grado y el tipo de juego con el que se trabajaría. Nuestra propuesta tenía por nombre “Twister de valores” destinado a  los alumnos de segundo grado y nuestro objetivo era desarrollar la cooperación y las relaciones interpersonales en los alumnos a partir de la promoción de valores y puesta en práctica de habilidades para el diálogo en contextos de juego.
El proyecto se llevó a cabo el día 19 de junio del presente año,  el “Twister de valores” consistía en lanzar una pregunta a los niños donde se planteaban situaciones en las que se ponían en juego diversos valores. El tablero original del Twister es una sábana de plástico que se extiende en el suelo, y que consta de cuatro líneas de grandes círculos. Cada línea es de un color diferente: rojo, amarillo, azul y verde, aquí hicimos una modificación, cada color significaba un valor, es entonces que para responder a la pregunta los niños ponían una mano o un pie según el valor del que se tratara. Ninguno de los jugadores podía tener las manos o los pies en el mismo círculo que otro y debían mantenerse en pie; si una persona se caía, o si su codo o rodilla tocaba  el tablero del juego, quedaba eliminada. Lo interesante es que este nuevo conocimiento que realiza a partir de aspectos visibles (tablero) permite reorganizar las reglas que ya existían anteriormente dándoles un nuevo sentido.

 Ahora bien ¿Qué actitudes y valores desarrollamos en los niños con este tipo de juegos? ¿Cuál fue nuestra actitud frente al trabajo realizado? Al llevar a cabo el juego “Twister de valores” los niños pudieron desarrollar y poner en práctica valores y actitudes como el respeto, la justicia, la honestidad y el trabajo en equipo. Durante el juego los niños mostraron interés, algunos estaban ansiosos otros simplemente esperaban las instrucciones para jugar, debo aceptar que al igual que los niños también sentía un poco de emoción porque no sabía que reacción tendrían. Desde el inicio del juego hubo participación por parte de los niños, respetaron las reglas, siguieron instrucciones con fin de jugar. Kohlberg (1976) menciona que los niños de siete años se encuentran en una etapa de individualismo según su desarrollo de juicio moral, en esta etapa siguen reglas cuando es por el propio interés inmediato,  en el juego su interés era ganar y trabajar con base al interés de los estudiantes promoverá la movilización de saberes.

Con el “Twister de valores” logramos que los niños establecieran el  significado de los valores que deben estar presentes en el trabajo escolar y dejamos en claro de qué trataban los valores manejados pues había niños que aún no tenían claro el concepto. Lo interesante es que este nuevo conocimiento que realiza a partir de aspectos visibles permite reorganizar las reglas que ya existían anteriormente dándoles un nuevo sentido. Por mi parte mantuve una actitud de alegría y entusiasmo y muchas veces traté de alentar a los niños para que se sintieran motivados pues el motor necesario y natural de la relación entre el maestro y alumno es la simpatía, el amor (Ballesteros, 1964).

Pienso que fue una experiencia significativa para ellos porque los valores que tal vez ya conocían los pusieron en práctica al momento de plantearles situaciones que ellos viven en la escuela y en las que están presentes valores como la justicia, el respeto, la honestidad y equidad. Prueba de ello fue cuando los niños entraron a su escuela y corrieron hacia su salón, inmediatamente les dije que esperaran y un niño respondió –acabamos de ver los valores y enseguida se detuvieron e incluso otro de los niños me dijo que le habían gustado mucho los juegos y que habían estado muy divertidos.  En todo momento los niños actuaron con respeto  y honestidad durante el juego, sin embargo un factor que afectó un poco nuestra organización como equipo fue la consideración del tiempo, ya que el Twister no abarcó las dos horas establecidas para el mismo, ante tal situación decidimos proponer a los niños otros juegos en los que se puso en práctica el trabajo en equipo, los cuentos de valores y la representación con mímica de algunos valores.

El desarrollar este tipo de proyectos me llevó a establecer idea de que el juego es una buena estrategia para potenciar el aprendizaje de los alumnos y desarrollar actitudes en torno a la formación cívica y ética pues muchas veces en la escuela primaria se da poca importancia a la materia o resulta para los alumnos una clase aburrida, lo cual no debe ser así, como docentes debemos buscar estrategias que ayuden al alumno a adquirir las competencias de la asignatura y una de ellas es el juego.

Los juegos deben considerarse como una actividad importante en el aula de clase, puesto que aportan una forma diferente de adquirir el aprendizaje, permiten orientar el interés del alumno hacia las áreas que se involucren en la actividad lúdica. Cada juego que elijamos debe estar pensado en relación con la edad del niño, su etapa de desarrollo cognitivo y con base a sus intereses. Hay que tener presente que aunque el niño está inmerso en el mundo social desde que nace, su experiencia social es muy peculiar, y distinta a la de un adulto (Delval, 1997), por lo tanto debemos mirar hacia lo que el niño necesita para aprender y convivir en sociedad.
En conclusión puedo decir que corresponde a los docentes promover aprendizajes, diseñar estrategias y proponer situaciones didácticas para que los alumnos analicen, reflexionen y contrasten puntos de vista sobre los contenidos, con el fin de que distingan los conocimientos, creencias, valores y actitudes que se ponen en juego. De este modo avanzarán paulatinamente en su capacidad para realizar razonamientos y juicios éticos cada vez más complejos pues según Kohlberg (1997), el juicio moral es un proceso cognitivo que nos permite reflexionar sobre nuestros valores y ordenarlos en una jerarquía lógica, lo cual me hace pensar que como parte de un proceso de pensamiento, nosotros debemos ser sensibles y comprensivos ante el desarrollo del niño y actuar con base a sus necesidades.


REFERENCIAS
Ballesteros y Usano, A. (1964), Organización de la disciplina y educación moral. Organización de la escuela primara, México, Patria.
Delval, J. (1997), El conocimiento del mundo social. El desarrollo humano, México, Siglo XXI.
Secretaría de Educación Pública (2011), Programas de estudio 2011. Guía para el maestro. Educación Básica Primaria Segundo grado, México D.F.

Hersh R. y  Remier J. (1997), Kohlberg: el desarrollo del juicio moral. El crecimiento moral. De Piaget a Kohlberg, Madrid, Narcea.

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